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El amor de Ángel Solís por la acupuntura y el impulso para ayudar a sanar a su comunidad

Ángel Solís comenzó a trabajar con Global Healthworks Foundation (GHF) en 2015.  Como piloto del bus hasta un Coordinador de la Clínica Móvil. Ángel se ha convertido en uno de los miembros más confiables del equipo de GHF.  Actualmente está estudiando acupuntura con la esperanza de expandir la atención médica integral a más comunidades en un futuro cercano.  A continuación puede leer la historia de Ángel con GHF y cómo Él está transformando los servicios de salud con bondad y compasión.

El amor de Ángel Solís por la acupuntura y el impulso para ayudar a sanar a su comunidad

“¿Cómo le puede ayudar?” pregunta Ángel Solís, de 22 años, a casi todos los que conoce.  Ya sea que esté hablando con un paciente, un miembro del equipo, un ser querido o un extraño, Él escucha atentamente, como si cada palabra pronunciada fuera la más importante que escuchó en todo el día.  Si Él no sabe la respuesta, la investiga, aprovechando cada oportunidad para aprender más y desarrollarse como persona y profesional.

Ángel, es uno de los Coordinadores de la Clínica Móvile de Global Healthworks Foundation (GHF), comenzó a trabajar como el piloto del bus para las clínicas en 2015.  En solo dos meses, comenzó a ayudar con agujas para los oídos, a aplicar moxa, a dar masajes terapéuticos, a enseñar movimientos de sanación, y a administrar la logística de la clínica.  "Tenía mucha ilusión”, Él comparte sobre su inicio con la Fundación.  "Tenía la intención de hacer más.  Queria ingresar al equipo y hacer más.  Entonces, yo preguntaba mucho sobre las agujas, como usarlas, …. todo eso.”

Reconociendo su conjunto de habilidades y el deseo de ayudar a sus comunidades, GHF lo invitó a convertirse en un miembro activo del equipo de la clínica.  "Incluso como piloto, Ángel ayudó en la clínica," dice Dan Wunderlich, Fundador y Director Ejecutivo de GHF.  “Él toma la iniciativa y Él siempre piensa fuera de la caja.  Su madurez es muy impresionante, especialmente para alguien tan joven.  Él siempre está preguntando, '¿Me puedes enseñar esto? ¿Cómo puedo aprender más?’”  Hoy en día, Ángel ayuda a gestionar los esfuerzos de más de treinta promotores locales de salud.

Ángel originalmente quería ser bombero, principalmente como una forma de servir a su comunidad.  Pero después de unirse a GHF,  se enamoró de la acupuntura, y sus planes cambiaron.  "Cuando conoci el efecto de las agujas, me cambiaron”, dice de su primera experiencia de la acupuntura.  “Era como mi otro yo.  Yo queria ser un bombero, para ayudar a otros.  Indirectamente, yo cumplí mis sueños.”

  “Sus habilidades son auténticas y naturales. Estoy muy orgulloso de Él ".

“Sus habilidades son auténticas y naturales. Estoy muy orgulloso de Él".

Ángel recientemente completó un programa introductorio de acupuntura de siete meses en la ciudad de Guatemala.  El próximo año, Él continuará sus formacion profesional con capacitación adicional en acupuntura avanzada, medicina natural y otras modalidades de salud integral.  "Cuando yo pienso en la sostenibilidad de la obras de la Fundación en Guatemala, pienso en Ángel.  Sé que él va a hacer una contribución significativa a su comunidad," dice Dan sobre el futuro de Ángel como un practicante maya de salud.  "Es un aprendiz muy rápido.  Él recuerda cada pequeño detalle que le enseñé sobre las técnicas de acupunctura hace seis meses. Él provee tratamientos con la intencion de servir.  Sus habilidades son auténticas y naturales.  Estoy muy orgulloso de Él".

Además de ofrecer sus habilidades de acupunctura, Ángel ha ayudado a mejorar la experiencia de la clínica y las jornadas de varias maneras.  Reconociendo que muchos pacientes sufren de dolores de cabeza como resultado de la deshidratación, Ángel tuvo la idea de instalar señales grandes que destacaran los diferentes niveles de orina e hidratación.  “La idea es transmitir la información de una manera más fácil a los pacientes,” Él explica.  “No todas las personas pueden leer.  Entonces, incluimos unas caras diferentes a los niveles de deshidración.”  Ángel también invitó a un grupo de enfermeras de una universidad local Quiché para tomar la presión arterial de los pacientes y llevar a cabo pruebas de diabetes.  “La medicina del occidente y la medicina del oriente no tienen que estar separadas.  Es mejor cuando las dos tipos trabajan juntos.”

 
 

El año pasado el padre de Ángel falleció, en la época en que comenzó sus primeras clases de acupuntura, y no mucho tiempo después del fallecimiento de su madre.  Ambos murieron de cáncer.  “Quiero aprender más de las plantas medicinales y descubrir algo que puede ayudar a las personas que padecen cáncer. Por eso quisiera incluirlas en al continuidad de mis estudios.”  Su esperanza algún día es establecer la acupuntura como una modalidad de curación convencional en Quiché.

"Él realmente cree en la medicina natural", dice Claudine Rousseau, Gerente del Programa GHF, quien trabaja junto con Ángel en la Clínica Móvil.  "Él tiene un gran interés en lo que estamos haciendo, y es como una esponja de cerebro humano.  Además, tiene un lado más sensible y compasivo alrededor de las personas que tratamos.  Él sabe como es la vida en Guatemala.  Esas cosas combinadas lo convierten en un gran candidato para tratar de ampliar el horizonte de a dónde vamos.

A pesar de que a menudo trabaja muchas horas, Ángel dice que nada de lo que hace se siente como “trabajo”.  Más bien, es un regalo.  “No lo veo como un trabajo,” él dice.  “Lo veo como algo para aprender.  Cuando haces tu trabajo con bondad y con compasión, nada es difícil.”

 

Cuando haces tu trabajo con bondad y con compasión, nada es difícil.”